UNA VIDA EN EQUILIBRIO - EL REENCUENTRO CON EL ESPÍRITU -



Cuando nos preguntamos que es el Universo, que es Dios, que es El Yo Soy, que es El Todo o que es La Nada, nos estamos preguntando la misma situación desde percepciones diferentes.  El Todo es la Nada, Dios es el Universo y yo también puedo ser lo que no he podido ser.

Todo lo anterior adquiere significancia cuando entendemos que la Unidad es el punto de partida y de llegada, que todo es producto de la misma esencia y que se llega de donde se parte, comprendiendo que la misión del ser humano en la tierra es llegar a discernir que nos desprendimos del amor por amor y que igualmente por amor tenemos que llegar al amor.  Es importante reconocer el Amor como igual a Dios y este igual a la Verdad, por lo tanto Amor, Verdad y Dios son nuestro punto de partida, nuestro camino y punto de destino.

El ser humano se desprende de la Unidad, como una chispa divina, y comienza su viaje de luz en busca de retornar por el camino aprendido otra vez hacia su origen; en ese inicio de viaje y para lograr la depuración de su energía de luz logra disminuir su vibración hasta alcanzar la solidificación de una parte de la esencia, manteniendo allí adentro y de manera oculta, aún para sí mismo, su chispa divina, su esencia de origen y sometiéndose siempre a la dualidad, bajo la experiencia del libre albedrío.  Es tarea del ser humano, en la actualidad cosmológica, lograr despertar su esencia interior y conjugarla con su presencia física en la tierra hasta alcanzar la iluminación de ser un ángel humano, que no es más que el mismo humano que ha dejado de vivir en la dualidad, reconoce la luz con todos sus aspectos vibracionales y ha empezado a ser parte integral de todo lo que lo rodea; por lo tanto ha aprendido a dominar su ego y mantiene el perfecto equilibrio con todo lo que es y existe.  Reconoce que no existe nada por el hecho de existir, si no que la presencia de todo lo que existe tiene una razón para ser, es decir tiene un para que, y permite observarse como maestro y discípulo al mismo tiempo; contemplando que como creación, y desprendidos de un mismo origen, todo lo que es se desprende de ese Uno y por lo tanto nada es feo ni malo, solamente puede reconocer que todo lo que existe es bello y bueno.

Visto de otra manera, el ser humano que es capaz de dominar el orgullo del dar con la humildad del recibir logra ser un verdadero canal de comunicación de esa Luz desprendida del Padre Universal y que debe llegar hasta la Madre Tierra en su forma original, sin sesgo ni distorsiones, para mantener el equilibrio universal. Pero, igualmente debe ser capaz de transmitir la respuesta de esa Madre a ese Padre sin interferencias, y al mismo tiempo está en capacidad infinita de alimentarse de esa luz, sentirse como esa luz e integrarla a su ser verdadero, dando origen a la sustancia del amor del hijo, cumpliendo con la Ley Universal del tres: Padre, Hijo y Espíritu Santo; Acción, reacción y relación; salud, enfermedad, sanación; nacimiento, transformación, ascensión; perdida, aceptación, perdón o maestro, discípulo, enseñanza.

Somos origen, camino y destino; somos descendientes de una misma esencia y contenedores de la chispa divina en nuestro interior, permitiéndosenos elegir y pactar el camino que debemos recorrer, como seres humanos, en nuestro recordar del camino de regreso, aprendiendo a conocer el Amor, teniendo a la tierra como escuela y de esta manera encontrar la verdad que nos volverá a conectar con nuestro origen, Dios o Padre Universal, al final de nuestra existencia física en esta dimensión.

Ahora, bajo otra perspectiva e interesados en conocer el por qué no podemos ver lo que debo ver y, en cambio, los demás si lo hacen de una manera muy fácil, puede relacionarse el dicho popular, que dice “no hay peor ciego que el que no quiere ver”; e inmediatamente llama la atención que a aquellos quienes algunas ocasiones la expresan son, a veces, quizás más ciegos aún.

En algunos escritos y conferencias de seres que han trascendido un poco más allá de lo común en las personas, se ha mencionado que los árboles son felices porque conocen y entienden que su misión es ser árboles, que las flores reconocen que su tarea es ser flores y que el perro nació para ser perro. Pero, la pregunta es, por que el ser humano que nació para ser ese humano, único e irrepetible, no entiende que esa es su misión y desde temprana edad empieza a darle forma a su personalidad bajo aspectos que no son suyos sino que busca imitar a sus congéneres?.

Un árbol no busca parecerse a otro, un árbol de manzanas no llora por que no da peras y lo que es más interesante es que no se preocupa si es un gran productor o no de cosechas; pero en cambio el niño quiere los juguetes del otro niño, los suyos no le parecen interesantes; aunque en ocasiones actúe contrariamente y no los comparta porque cree que son únicos y sólo para él.

Cuando vamos creciendo nos encontramos que vamos desarrollando biotipos y modelos de personas que queremos llegar a ser, no alentamos nuestra propia identidad, buscamos parecernos a alguien que ya ha llegado a esa figura o imagen, siendo bien interesante comprobar que si llegamos a ese nivel de desarrollo personal no quedamos satisfechos porque además queremos actuar como ellos y casi que ser ellos en nuestro cuerpo.  Y más adelante, cuando llegamos a nuestra etapa productiva, queremos alcanzar un estatus que nos permita estar a nivel de otros individuos, al considerar que ellos si son felices y no poseen nuestros problemas y preocupaciones.  Con esos fundamentos continuamos desarrollando nuestra vida y las sorpresas son grandes cuando comprobamos que llevamos una vida en apariencia y dimensionalmente muy densa que nos aleja del camino verdadero que debemos seguir al llegar a este planeta.

Ahora, una interesante pregunta que aparece frecuentemente cuando se inicia algún recorrido por el camino espiritual, ¿Qué es lo que tengo que hacer y cómo es que lo debo hacer?  Ahí comienza nuestro camino y el verdadero afinamiento a la vida espiritual.  Lo primero que se ocurre es que la respuesta la tiene otro ser y no nosotros mismos o cuando más que la respuesta está escrita o verbalizada por alguien ajeno a nosotros; quizás, la buscamos a través de un sueño o una meditación, pero esperando que se aparezca un ángel con un manual bajo el brazo y nos diga que capitulo y que página consultar en el para hallar la respuesta.

De igual manera pretendemos encontrar la paz espiritual bajo los parámetros de seguir siendo como hemos venido siendo, actuando de la misma manera o quizá con algunos cambios que consideramos deben ser pero no los que verdaderamente deben hacerse para hallar el camino, y aquí parece hace resonancia la cita bíblica: “dejarás padre y madre …”

Siguiendo con lo anterior, es interesante ver cómo nos sentimos bien con aquellas personas que nos inducen al cambio pero que nos permiten seguir actuando como a nosotros nos parece; como ocurre en situaciones tan simples como quienes van a la montaña a meditar para conectarse con la madre tierra, honrarla y respetarla, y al retornar se olvidan de limpiar el sitio que utilizaron.

Otro caso ocurre cuando seguimos el camino de la imitación y pretendemos ser como el maestro, que nos ayuda y guía, pero sin tener conocimiento profundo del camino que él ya ha recorrido, que todo lo que él es lo debe a su experiencia y al andar por el universo, que sus enseñanzas aprendidas son el resultado de la prueba y el error, que su camino era el de él y el nuestro debe ser el propio, semejante pero nunca el mismo.  Aprovechar sus enseñanzas nos acortará el camino pero siempre debemos hacer nuestro propio camino.

Es importante tener un guía, pero ese guía manifiesta su ayuda en orientarnos a escuchar a nuestro verdadero maestro, nuestro ser interior.  Este ser interior somos nosotros mismos, es la manifestación de Dios en nuestro corazón, es la expresión de su imagen y semejanza y reconocerla en nosotros es nuestra verdadera misión; la dificultad poca a mucha de reconocerla debe ser nuestra intensa y cotidiana lucha en este estado vibracional de existencia.

Veámoslo de la siguiente manera, imaginemos un tubo transparente, con unos grados de inclinación, que en su inicio es inyectado de agua vaporizada viéndose como una pequeña nube de agua que al ir pasando por este cilindro va condensándose en sus paredes y va tomando forma de un hilo de agua líquida que se desplaza lentamente; más adelante, por efecto del enfriamiento este hilillo se va escarchando hasta convertirse en un bloque de hielo, que ya no se desplaza y espera que por efecto del calor al que se le puede someter se convierta en vapor de agua, para comenzar nuevamente el ciclo.

Así es nuestra vida, así es nuestra misión, encontrar nuevamente nuestra esencia, recordar que somos y de dónde venimos, reconociendo en que estamos contenidos y que representamos.  En un comienzo somos esencia pura, somos energía de Dios en espera de entrar a un aspecto físico muy denso, esperando como el soplo divino nos introduce en el cuerpo sólido de un ser humano.  Una vez estamos inmersos en este nuevo ser alcanzamos a reconocer los aspectos de nuestra esencia, somos puros e inocentes, como son todos los niños que no se han desconectado totalmente de su verdadero origen, aún ven sus amigos angélicos, ríen con el viento y se expresan con su inocente sonrisa, logran identificar su conexión con el origen pero no lo pueden comunicar a los grandes, no les está permitido, sería violar la condición de humano; quizá por esto lo niños tardan en expresarse verbalmente, para cuando lo logran se ha roto la conexión con su energía original y todo es olvidado, por que entra en funcionamiento la mente que interrumpe la unión que era originalmente desde el corazón.

A medida que vamos desarrollando nuestra personalidad, nos vamos tornando más densos, se disminuye nuestra vibración de conexión con el universo.  Nos hacemos tan sólidos que tan sólo reconocemos lo que sea de nuestra misma condición vibracional, estamos conectados al aspecto físico y mental, hacemos conexión con lo externo y lo interior solo nos alcanza hasta lo que la mente nos permite ver, aquí nos volvemos ciegos con los ojos del corazón y no vemos lo que debemos ver, para encontrar el camino verdadero.

Internamente, como misión intrínseca, nuestra información de búsqueda se activa, ahora se nos ocurre desconocido lo que cuando niños era natural y evidente, ahora se ha convertido en algo sobrenatural y esotérico.  Ese pedido ancestral de búsqueda y ansiedad por algo que desconocemos, no es más que el deseo natural de retornar al encuentro con nuestra esencia.

Aquí comienza ese calorcito, que da el fuego de nuestro corazón, que va descongelando lentamente ese témpano de sólida agua que se fundió con el frío y lentamente a ese pequeño vapor de esencia va aumentado, va alimentando el fuego en el corazón y va convirtiendo esa agua original densificada en más y más vapor de esencia, hasta que esta logra reconocerse como la esencia original y se funde con ella para ya cerrar el ciclo de vida en la tierra y reconocer el reencuentro de nuestro espíritu con el Gran Espíritu.


NUMERO AÚRICO O  DE LA PROPORCIÓN DIVINA

Fray Paciolo di Borgo, monje italiano, enuncio en el 1509 una fórmula matemática cuya aplicación da una constante a la que denominó Número de Oro o Divina Proporción. Ya utilizada en la antigüedad ésta Divina Relación se encuentra cuando dibujamos una recta de la dimensión que deseemos. Después, la dividimos en dos partes desiguales mediante un pequeño trazo, de tal manera que los dos segmentos sean equilibrados y proporcionalmente agradables. Tras esto midámoslas, podremos comprobar que la menor es aproximadamente un 62% de la mayor y que ésta es un 62% de la recta completa., el segmento menor, es al segmento mayor, como este es a la suma de ambos, es decir,  a la totalidad de la recta. Este número equivale al 62% y es exactamente 0.618…

Esta es una forma natural de encontrar equilibrio aunque las partes no sean iguales en dimensión, pero si son armónicas y proporcionales con un todo.

Este número de oro o áurico o de la proporción divina esta expresado en toda la naturaleza y los artistas lo utilizan para dar forma a las imágenes que plasman, lo que las hace equilibradas y más naturales.

Ahora bien, se nos dicho que el ser humano tiene información energética masculina y femenina expresada casi siempre como en mitades iguales, 50 % y 50%; pero conforme a lo observado anteriormente podría considerarse una proporción aurea en esta energía contenida en el hombre, conforme a su expresión externa de género, masculina o femenina, fundamentados que siendo igual ninguna de las dos se manifestaría conforme a éste. En cambio, sí un hombre posee una proporción de su masculino en un 61.8% (0.618…), esta guardaría proporción con su femenino contenido intrínsecamente.  Para la mujer las proporciones serian inversas 61.8% (0.618…) para su energía femenina y 38.2% (0.382) para su masculino contenido. Esto no riñe, y es diferente, con el uso que cada ser en mayor o menor fuerza dé a cada una de esas proporciones energéticas, porque puede ser que una mujer sostenga su cotidianidad, como respuesta a sus características de vida, con el uso constante de su proporción masculina sin dejar de ser femenina pero en su diario vivir se preocupara mucho por el hacer y menos por el crear, por ejemplo.   Pero en los hombres puede suceder igual y predominar su energía femenina haciéndolos lentos y dudosos al tomar decisiones.

De todas formas esta proporcionalidad en cada ser humano, cuando es expresada, permite encontrarse con una pareja en armonía.  La comunicación del amor se da desde el femenino contenido y por ello una mujer con su femenino activo (61,8%) y un hombre en comunicación con su pareja desde el femenino contenido en el (38,25) hará la unidad, lo que sería un encuentro de “mitades”.  Cuando una mujer se comunica con su pareja desde su masculino y recibe respuesta de el con su fuerza masculina, la comunicación será de fuerza y activa pero no así amorosa, a pesar de formar la Unidad, pude ser una pareja muy productiva pero no necesariamente amorosa.  Esta proporcionalidad en la pareja es cambiante y dinámica, lo que hace que la vida en unidad pueda ser muy exitosa cuando las unidades contenidas se utilizan en sinergia de acuerdo al orden establecido para la convivencia, porque no siempre la pareja deba estar en manifestación expresa de  amor, debe también estar desde la acción para concretar la creación del amor para felicidad de ambos.


LOS CHACRAS Y EL EQUILIBRIO CON EL UNIVERSO

En cada uno de nosotros, en nuestro interior, giran siete ruedas energéticas interconectadas y sincrónicas, que nos permiten establecer comunicación con el centro universo y con el centro de la tierra, de esta forma conforman una Unidad desde lo físico, mental y espiritual. Son centros para la recepción, la asimilación y la transmisión de energía vital, tanto para nosotros como para nuestro entorno energético.

Estos centros energéticos están conectados entre sí y tienen correspondencia con las principales glándulas de nuestro organismos y desde allí con los órganos correspondientes, por lo que un bloqueo de uno de loa chacras repercutirá en una manifestación física con esa parte del cuerpo sin descontar su manifestación emocional asociada.  De igual forma a un Chacra le corresponde un elemento de manifestación.

Primer Centro:
                        Localizado en la base de la espina dorsal, asociado con la supervivencia y su elemento es la tierra. Los genitales, ovarios y testiculos

Segundo Centro:
                        Situado en el bajo vientre y se asocia con las emociones y la sexualidad, su elemento es el agua. Glándulas Suprarenales

Tercer Centro:
                        Se localiza en el plexo solar y se relaciona con el poder personal y la energía metabólica, su elemento es el fuego. El pancreas

Cuarto Centro:
                        Localizado sobre el esternón, se relaciona con el amor y su elemento es el aire.  El timo

Quinto Centro:
                        Está ubicado en la garganta y es asociado a la comunicación y la creatividad, su elemento es el sonido.  La Tiroides y Paratiroides


Sexto Centro:
                        Ubicado en el centro de la frente y se asocia con la intuición, clarividencia y la imaginación y su elemento es la luz. Glándula Pineal

Séptimo Centro:
                        Ubicado en lo más alto del cráneo, se vincula con el conocimiento, la comprensión y la conciencia trascendente, su elemento es el pensamiento.  Glándula Pituitaria

Como vemos son de gran importancia estos centros energéticos en la distribución y conducción de la energía que procede el centro del universo, de allí que el estar o permanecer abiertos, cerrados, bloqueados o dormidos tiene significancia en nuestro diario vivir, pues estos son los encargados de permitir que fluya esa comunicación energética Centro del Universo – Centro de la Tierra – Centro del Universo, así en doble vía, a través de nosotros.  Por eso cuando no estamos en equilibrio energético con nuestro entorno físico, emocional, mental y espiritual hacemos interferencia con ese paso energético quedándonos de paso con energía en nuestro cuerpo que no nos corresponde y por lo tanto tratando de salir de alguna forma no convencional, dando manifestación a la enfermedad en cualquiera de los cuerpos.  De allí la importancia de mantener alineados nuestros chacras, para nuestro bienestar y el del universo entero.

Cuando logramos equilibrarnos energéticamente lograremos alcanzar el equilibrio del SER, que no es más que un perfecto enfoque “lineal” entre lo que PENSAMOS, DECIMOS y HACEMOS. Así, podemos percibir un mundo en armonía, con amor incondicional y perfectamente sano, capaces de resolver los contratiempos de la cotidianidad sin dejarnos influenciar negativamente por fuerzas externas, intencionales o no. 

De esta manera podremos manifestar que somos lo que hacemos, decimos y pensamos, de allí que nuestras manifestaciones, creaciones o proyecciones sean equilibradas o no y así nos perciban los demás.

Hasta ahora hemos manifestado que recibimos y somos energía y su importancia en que estemos perfectamente equilibrados con ella.  Pero es necesario que esa energía se pueda equilibrar con dos elementos más, de suma importancia, para el equilibrio espiritual.

Esa energía debemos equilibrarla con la Luz que nos llega del Centro del Universo, como manifestación del Rayo Creador y con la información contenida en la verbalización de la creación, pues todo lo que existe contiene información, que en los seres humanos se manifiesta en nuestros genes.  Entonces aparece una fase importante para el equilibrio espiritual, atraer la Luz del Padre o Gran Espíritu, para que sea activada la energía contenida en nosotros y se manifieste la información genética que traemos.

La Energía sin Luz se mueve de manera incoherente y pesada, no se transforma simplemente se ralentiza, se hace lenta y de esta manera puede malinterpretarse la lectura de nuestra propia información, es como colocar una cinta de una película con luz deficiente y a una menor revolución de proyección, su imagen y sonido sale distorsionado y no puede ser comprendido su mensaje.  Esto pasa cuando nos desenvolvemos desordenadamente en nuestros hábitos y costumbres, cuando hacemos parte de grupos de oscuridad, escuchamos información sonora con contenidos inapropiados, abusamos de nuestra sexualidad, cuando nos hacemos adictos a diferentes elementos o actividades; no hay manera que se manifieste la Luz, sin ella la Energía no fluye y la Información manifestada puede no ser ni siquiera nuestra, porque puede ser introducida por seres que aprovechan este desorden para alimentarse del caos que genera esa crisis del ser humano.


EQUILIBRIO PADRE – MADRE

Ya conocemos como alinear o equilibrar nuestros centros energéticos para que pueda fluir la luz y la energía en nosotros, ahora es necesario que conozcamos como equilibrar la información contenida en nuestros genes aportados por nuestros Padres.  Es necesario aceptar que solo conocemos una pequeña parte de las funciones y el contenido de nuestro mapa genético, donde apenas mediante estudios científicos se han acercado a conocer el entramado proteico que lo como compone y su ubicación en la espiral genética, pero se desconoce toda la carga de información que hay allí y que está siendo aprovechada por las nuevas formas de sanación.
Nuestros Padres son el canal que nosotros elegimos para llegar a este plano dimensional a encontrarnos con la ardua tarea, en medio de la dualidad y el libre albedrío, de descubrir el amor incondicional en nosotros como manifestación de amor con el Padre Eterno y de esta manera regresar al hogar definitivo del Espíritu.

El valor de la vida es inmensurable y como tal debemos agradecer, solo agradecer, por siempre a nuestros Padres por permitirlo, de otra forma y con otros padres no seriamos nosotros mismos, seriamos otra historia, lo que nos hace únicos e irrepetibles.

Reestablecer el Orden para que se manifieste el Amor de manera sana es necesario para eliminar de nosotros muchas emociones contenidas, enfermedades manifestadas, destinos improductivos, relaciones de pareja patológicas o no consumadas, adicciones, inestabilidad económica, etc.

Todo esto parte de un desequilibrio en el sistema familiar del individuo, donde por diferentes circunstancias se ha alterado el orden, se ha perdido el equilibrio en dar y recibir o se ha dado la exclusión de un miembro de la familia y por lo tanto la manifestación del amor no corresponde a su verdadera esencia incondicional y funcional.

Debemos tomar la fuerza de nuestros padres para caminar por esta vida con aplomo, fuerza y proyección, sin ellos somos un vaivén de emociones y de fracasos continuos en alcanzar nuestras metas, por lo tanto debemos reconocernos como hijos de nuestros Padres antes de emprender una exitosa carrera por la vida como persona, pareja, padres, profesionales, jefes o el simple devenir de la cotidianidad en nuestras ocupaciones.


¿QUIEN NECESITA DE QUIEN?



Alguna vez se ha preguntado ¿quién necesita más de quién?  ¿Sí un perro de un hombre o un hombre de un perro?  Pregunta tonta pero de interesante contenido.
Siempre me llama la atención cuando escucho decir a las personas que sienten pesar de su perro mascota, como si nosotros los humanos fuéramos los salvadores del mundo y ellos fueran una especie indefensa y expuesta per se. 
Durante varios años tuve la fortuna, con otro de mis colegas, de albergar en la primera guardería canina de ese tipo en la región para esa época, ubicada en una zona campestre,  a muchas mascotas que cuidábamos mientras sus propietarios disfrutaban de sus vacaciones o hacían sus viajes familiares o de negocios con la tranquilidad que su mascota estaba en manos profesionales.
Uno de los momentos más críticos de esta labor se presentaba cuando las  mascotas eran llevadas para dejarla por varios días y ver el sufrimiento de sus propietarios.  Era algo traumático, el llanto y el nerviosismo por dejarlos “solos” era su mayor dolor, insinuando uno que otro sentimiento de sentirse culpables por esa ausencia de varios días.  Las recomendaciones para nosotros eran de muchas formas ilustradas, comentadas y hasta exigidas documentalmente para que se siguieran al pie de la letra por quienes las iban a cuidar. 
Una vez realizadas las rutinas de protocolo en el ingreso, llegaba el momento crucial donde el asistente de campo llegaba para llevarse la mascota hacia el sitio inicial correspondiente y se dejaba sentir en el propietario una visión de hombre malo en nuestro ayudante porque se llevaba su pequeño ser de su lado y ya solo podría verlo solo hasta su regreso.  Era muy doloroso ver como un ser humano, de las más variadas condiciones sociales, económicas o profesionales, dejaba salir de su interior un desasosiego inmenso por pasar ese momento.
Una metodología de manejo que llevábamos a cabo era que los perros se conducían a la parte trasera de la casa, antes que sus propietarios se retiraran de las instalaciones, evitando así que la mascota pudieran reconocer por donde había salido su amo después de dejarlo con nosotros.  Esto evitaba que estuviera buscando la puerta de salida de manera constante y reducíamos en alta proporción el estrés por la ansiedad de seguir su líder humano al igual que la probabilidad de escape, que es uno de los temores cuando se presta este tipo de servicio.  Por lo tanto, nuestro proceder acentuaba más ese traumático momento a la persona.
Surge la pregunta, ¿Para quién era más traumático? ¿Para el perro, que quedaba “solo” o para el dueño, que lo “dejaba” para poder cumplir sus compromisos  familiares, sociales o laborales de ese momento?.  Pero todo esto es menos complejo de lo que parece ser.
Una vez hubiesen salido los propietarios la mascota era llevada a un corral de convivencia, adecuado conforme al tamaño, raza y edad de la mascota, siendo introducida en el mismo  por el asistente que la había retirado del lado de su dueño minutos antes.  El procedimiento se hacía de esta forma para demostrar a los demás perros en el corral que el recién ingresado era protegido por el alfa de manada que era, precisamente, el ayudante de campo nuestro.  Una vez cumplida esta etapa los demás perros, conforme a un orden propio de ellos, pasaban de uno o dos olfateando al nuevo integrante y era rápidamente aceptado, integrándolo a los juegos y actividades independientes que tenían como grupo libre.  En adelante la mascota simplemente “copiaba” lo que sus congéneres hacían y se habituaba a los tiempos que teníamos determinados para alimentarse o retirarse a descansar por exceso de sol o al final del día.  Era increíble ver como ningún perro asumía actitud triste porque su amo no estaba con el y llegamos a decir que mientras su propietario lloraba de tristeza por dejarlo, la mascota lloraba de alegría porque por esta vez se sentía libre emocionalmente y disfrutaba de su verdadero “status” de perro y dejaba aparte la etiqueta de mascota.
Y es que realmente, sin egoísmos ni pensamientos humanos, la vida de mascota es de mucho sacrificio, aunque prefiero llamar esta condición canina como un ofrecimiento de su libertad perruna para aliviar las emociones contenidas del humano, transformándose en una mascota.  Alguna vez hemos pensado que un perro libre en la calle tiene sus propias autorregulaciones de alimentación, comportamiento y aún, inmunológicas,  De allí el dicho popular:”los perros de la calle no se enferman, en cambio el de la casa, que tiene de todo, se enferma muy fácil”.  Los perros callejeros deben existir, su condición libre y de exposición permanente al medio ambiente los hace cumplir con la ley universal de selección natural, donde las especies deben adaptarse a las nuevas condiciones para sobrevivir y mantenerse como tal.  Estos peludos de la calle, al adquirir esa resistencia a la modernidad y contaminación de su medio, cumpliendo la teoría del centésimo mono, formando masa crítica, transmiten esa misma condición a cada uno de los congéneres que viven en las casas y apartamentos humanos, donde cada vez son más sensibles y débiles, menos resistentes a los “peligros” naturales de especie.  Genéticamente, Entre más se acercan al ideal fenotípico, a los caprichos y gustos estéticos de los humanos, más enfermedades y deformidades anatómicas se presentan en los animales de compañía, tal el caso de la forma de la cabeza y número de dientes del Bull Terrier actual con referencia al original, o los problemas de piel, patas y columna vertebral de los Dachshund (salchichas), o  los problemas de los Pug o Carlinos, una raza extremadamente braquicéfala, de nariz achatada, que le representa problemas de presión arterial alta, cardiopatías, disminución en su capacidad de  oxigenación y por ende dificultad para respirar, problemas de piel en los pliegues y problemas dentales, además que el enroscamiento de la cola, tan deseable en esta raza, es en realidad un defecto genético y en casos extremos puede conducir a parálisis.  Pero como estas podemos encontrar un gran número de razas que tienes defectos muy delicados provocados por la endogamia o endocría, en la búsqueda de una perfección humana en ellos.

Entonces, ¿quién necesita de quién?, yo considero que es hora de aceptar que somos nosotros quienes necesitamos de los animales para proyectar nuestras más internas emociones y reconocer en ellas, las mascotas, esa capacidad que tienen de dejarnos ver nuestros desequilibrios interiores que nos negamos reconocer o que simplemente no nos permitimos ver y que si pudiéramos hacerlo evitaríamos que ellas se enfermaran y nosotros viviríamos más equilibrados y con mejor salud mental y emocional, que finalmente se traduciría a la salud física en cada uno de nosotros.  Definitivamente nuestras mascotas son la proyección de nuestras emociones- http://yosoyluisferc.blogspot.com.co/2011/05/en-las-mascotas-inscribimos-nuestras.html -y como tal ofrecen su libertad de especie en beneficio nuestro, no los miremos con pesar hagámoslo con agradecimiento y así honramos esa difícil misión de ser nuestros amigos peludos.

LOS ANIMALES Y LOS CENTROS ENERGÉTICOS DEL HOMBRE



El ser humano a través de los tiempos ha involucrado a su cotidianidad a los animales; bien para tomarlos como alimento, para abrigarse con sus pieles, protegerse con su grasa, para transportarse en busca de alimento, comercio o conquistas o bien para demostrar su poder ante sus propios congéneres de la especie humana.

De cualquier manera todas las especies animales han contribuido con el hombre para su desarrollo evolutivo al servir como “herramientas” necesarias para alcanzar lo que ahora es como especie humana.  Pero toda esta interacción, hombre – animal, que en un comienzo fue armoniosa, respetuosa y con fines de supervivencia se fue transformando, en el tiempo, conforme este mismo hombre pasaba por cada uno de sus estadios evolutivos en sus chacras energéticos.

Cuando primitivamente la humanidad respondía a sus necesidades primarias, marcadamente influenciadas por la actividad del primer chacra, la relación de hombre con los animales fue de igual a igual, en una lucha pareja de supervivencia y en la cual el ser humano dominaba por tener una incipiente desarrollo de su mente que le permitía descubrir herramientas para la caza y aprovechamientos de las especies animales de la época.  Fue más hábil el hombre en responder a su necesidad de alimentación que el animal responder a su instinto de protegerse, aunque como especie siempre lograba conservarse por su natural capacidad de adaptación para la reproducción y supervivencia.

Mientras el hombre ascendía a través de sus centros energéticos e inicia su proceso en el segundo chacra, donde la supervivencia humana se veía fortalecida por su despertar en mantenerla mediante la reproducción, multiplicando el número de individuos, las especies animales seguían su instinto de supervivencia reproduciéndose de igual manera, pero concentrados en grandes grupos, permitiendo que esos humanos que ya eran más gregarios y convivían en clanes o grupos sociales encontraran mas alimento con menos gasto de energía para su especie.  Sigue manifestándose la superioridad del ser humano sobre los animales.

La evolución continúa su proceso igual, tanto para humanos y animales, con la diferencia del aprovechamiento de la intención y capacidad mental más desarrollada en los primeros que permitía las relaciones humanas incipientes para buscar y consumir el alimento.

Aparece, entonces, un desarrollo del centro emocional, en el tercer centro energético humano que hace que aparezcan caracterizaciones de esas relaciones incipientes, que hasta ese momento se habían dado.  Se inician entonces disputas por satisfacer de mejor manera sus necesidades de supervivencia y esas mismas diferencias hacen que unos se unan en contra de otros, apareciendo las ansias de poder económico y político. Y ese humano que hasta al momento había guardado el equilibrio con la especie animal y había respetado su naturalidad instintiva, ahora se aprovecha del conocimiento de la especies inferiores, provocando su domesticación, confinándolas a espacios y costumbres menos naturales, que hacen que los animales sean explotados en su máxima expresión, para obtener rendimientos mayores que benefician a unos pocos en términos económicos y políticos, sometiendo socialmente a otros por lo que aparecen las diferencias de clases en la especie humana.

En este momento se hacen importantes los animales para el ser humano, no solamente por el alimento, sino también como demostración de poderío y sometimiento a otras regiones, ciudades y grupos de individuos.  Se da uso a animales de extremada belleza y características exóticas, traídos de lejanos lugares, los reyes y emperadores los mantienen en jaulas para que sean observados por sus súbditos y ciudadanos, demostrando que son dueños de otras tierras y que sus alcances de poder son muy amplios; eso sin contar con el uso de los felinos para el sometimiento de esclavos y prisioneros para la diversión de los jefes y reyes.

Un ejemplo típico de aprovechamiento de la especie animal lo marcan los caballos. Estos équidos fueron, y aun son, utilizados por el hombre para conquistar territorios enemigos o desconocidos, dada su capacidad de facilitar el transporte y de agrandar a quien lo monta, tanto en lo literalmente físico como en lo emocional.  Es la especie equina la que ha facilitado la manifestación de poder del hombre por el hombre en las diferentes etapas del desarrollo social: revoluciones, conquistas, guerras, exposiciones, etc.

El ser humano también despierta su compasión a través de la apertura de su cuarto centro energético, chacra cordial, y vuelca sus sentimientos hacia algunas especies animales que condicionan su vida confinada o domestica a dar compañía y servicio a sus amos.  Pero esta apertura de sentimientos es realmente relativa, pues no siempre ese sentimiento es por los animales, pues detrás de una mascota casi siempre habrá una necesidad por satisfacer desde el tercer centro energético.  Hay que considerar que cuando se hace una activación del centro corazón, desde la luz, hacia los animales aparecen las mejores condiciones de protección de éstos en su medio natural, contribuyendo así al equilibrio energético de la tierra en beneficio de los animales y por ende conservando el entorno ambiental del humano.

Los centros energéticos superiores se ven manifestados en el ser humano cuando imita sus sonidos para comunicarse, crea movimientos similares a los de algunas especies animales para el ejercicio, defensa personal o integración hombre espíritu, activando su quinto centro energético.

El sexto y séptimo centro energético humano busca resonancia con el mundo animal cuando invoca los poderes de estos, mediante rituales o elementos chamánicos, para comunicarse con los elementales de la naturaleza o con la fuerza y la energía del Creador.


Vemos entonces como los seres humanos hemos aprovechado a los animales para nuestros propósitos y beneficios, pero, surge la pregunta ¿éste humano si ha conservado el equilibrio en manifestación de lo que disponen la Leyes universales?  Seguramente queda mucho por hacer para equilibrar esa relación y es la hora que debemos empezar a hacerlo.

Si todo lo que existe en el universo tiene un mismo origen, entonces, debe de igual manera responder a las mismas Leyes y como tal el hombre, debe cumplirlas o al menos sentir el efecto de no haberlo hecho, pues el universo no hace juicios simplemente actúa a través de sus Leyes.





QUE HAY DETRAS DE UNA MASCOTA SILVESTRE


Alguna vez hemos reflexionado cuanto sacrificio representa ese animal silvestre que tenemos como mascota o adornando nuestro jardín?.

Cuando los traficantes de animales hacen captura de silvestres generalmente lo hacen de los animales jóvenes que aun conviven con su madre y que se nutren de su alimento.  Para llegar a ellos han tenido que eliminar a su madre, a su padre e incluso a otros miembros del clan familiar, sobre todo cuando se trata de mamíferos.

En un caso específico, en la captura de un mono araña o marimonda ( Atelles s.p.), los cazadores deben sacrificar a los padres para arrebatar la cría de sus brazos; como los primates conviven en grupos familiares estos responden al ataque en manada por lo que estos hombres normalmente matan dos adultos, es decir que por capturar un ejemplar han desaparecido cuatro más; siendo mayor la matanza cuanto mayor sea el número de capturas. Normalmente, de diez pequeños solo sobrevivirán tres lo que indica que aquel traficante de animales que ofrece tres primates de estos en la calle ha contribuido en la muerte de siete pequeños, las 10 madres y 10 padres o parientes; es decir en total no sobrevivieron 27 animales de una colonia que puede quedar diezmada y aun, más si contamos con el stress causado que provocará enfermedades y abortos en la población silvestre que queda en la montaña o selva.

Analicemos entonces lo anterior y pensemos si vale la pena alimentar nuestro ego a fuerza de contribuir con un gran daño ambiental.

Existen mascotas que son criadas en cautiverio y técnicamente son apropiadas para hacernos compañía pero diferenciemos muy bien entre un animal de un zoocriadero y uno ofrecido por un destructor de la naturaleza.

No contribuya con la desaparición de especies silvestres, más adelante nos harán falta, no los compre rechace todo ofrecimiento.  Si no hay demanda no hay oferta.

La manera más simple de eliminar a los traficantes de animales silvestres es eliminando la demanda, no hay compradores no debe haber vendedores; recuerde cada vez que rechazamos el ofrecimiento de un animal silvestre estamos contribuyendo a mantener vivos una población en su medio natural.




LUIS FERNANDO CANIZALES MONTOYA

EL MEDICO VETERINARIO, NI UN DIOS NI UN MILAGROSO


Una manera de explicar la salud en un organismo es comprendiendo que hay tres componentes importantes y que su equilibrio, desde lo interno y externo entre sí, favorece ese estado o condición en los animales determinando el comportamiento fisiológico y productivo en las actividades cotidianamente.
Estos pilares que permiten la manifestación de la salud o enfermedad, conforme si están en equilibrio o desequilibrio respectivamente, son el AMBIENTE, LA ALIMENTACIÓN y GENETICA.  Por tal motivo una alteración o una condición que permita un desbalance entre uno de estos factores favorece que se inicie la manifestación de síntomas indicativos de enfermedad.
Esto es importante que los propietarios o poseedores de mascotas lo puedan entender y es importante que nosotros como médicos veterinarios lo hagamos conocer al inicio de la relación Veterinario, propietario y paciente como triangulo de relación en la consulta.  Y es necesario porque un propietario preocupado hace todo lo posible para acceder a todos los recursos económicos para que su mascota reciba la atención y cuidados médicos para que sea aliviada de sus dolencias manifiestas y todos los profesionales Médicos Veterinarios hemos elegido vivir esta profesión por el deseo de hacer lo máximo posible como profesionales y humanos, desde lo técnico, profesional, científico y ético en pro de satisfacer las necesidades de salud animal y bienestar emocional de su propietario.  Pero hay una condición muy relevante para el restablecimiento de la salud de la mascota y está dada en sus propias condiciones fisiológicas, orgánicas y genéticas, determinadas por su edad, especie, raza, sus orígenes genéticos y desarrollo inmunológico, nutricional y emocional, entre otras condiciones propias como animal.
Muy a pesar de los recursos económicos, técnicos, científicos y humanos que se puedan tener y a los cuales acceder al momento de tratar un paciente existe una condición no “manejable ni condicionante” y es la respuesta del mismo paciente “per se” a esos protocolos administrados.  Alguna vez hemos observado como una mascota que recibe todas las condiciones médicas para resolver el problema de salud jamás se recupera y finalmente muere, y nuestra pregunta es ¿Por qué no reaccionó si todo estuvo bien hecho?.  Cabe reconocer que el conocimiento, la técnica y el factor económico es a veces insuficiente ante la impotencia emocional u orgánica misma del mismo animal para responder? Que esta mascota en su interior, propio de su emocionalidad y sentir animal, se dé por vencido y prefiera sanar con su muerte y no ser aliviado con la medicina?  Es posible reconocer que en los animales está presente el libre albedrio?
Bajo estas circunstancias es obligatorio enfatizar que como médicos veterinarias somos felices cuando logramos establecer un tratamiento que permita que la mascota recupere su salud y que su propietario reestablezca su alegría por verlo sano, es también lógico afirmar que el propietario se sienta responsablemente satisfecho por haber permitido que su mascota recibiera todos los cuidados médicos necesarios para aliviarle y que la mascota se vea en óptimas condiciones físicas y emocionales después de padecer una enfermedad.  Pero también el importantísimo resaltar que este logro es el resultado de un trabajo en equipo, Mascota, Propietario y Médico Veterinario.
Finalmente lo único que deseo resaltar con lo anterior es que los Médicos Veterinarios siempre actuamos en consideración a los conocimientos, técnicas y tecnologías existentes para la salud animal pero no somos dioses ni milagrosos, somos seres humanos que sentimos y actuamos en consideración a la profesión que elegimos y en coherencia por el sentimiento que otro ser humano siente por su mascota pero no podemos cambiar el rumbo de la vida ni el destino final de los seres vivos eso es finalmente la respuesta a los ciclos de la misma que son determinados por algo superior bajo la denominación dada conforma a la creencia o fe individual de cada ser humano.
La enfermedad nos trae enseñanzas. Estamos emocionalmente preparados para reconocer el aprendizaje desde la misma? O deberá repetirse muchas veces para entenderla
Es mi opinión que no necesariamente la verdad.

LUIS FERNANDO CANIZALES MONTOYA
MVZ
Biocomunicacion Instrumental - Terapia QUANTEC® - Terapia a Distancia
Sanación Reconectiva® y Reconexión®
Reconnective Healing Practitioner®


EUTANASIA EN ANIMALES, ¿UNA DECISIÓN FÁCIL?



Con la práctica de un procedimiento de muerte asistida en un paciente humano en Colombia, se ha dejado notar como que esta decisión, de realizar esto mismo en animales, fuese una rutina fácil para los Médicos Veterinarios.

Realmente quienes tengan esa sensación están en una muy triste equivocación. Cuando un paciente animal presenta condiciones físicas o emocionales de difícil retorno a una muy buena calidad de vida la eutanasia no se presenta a los propietarios o manejadores como una decisión veterinaria, es menester del profesional ofrecer a ese entorno humano que lo acompaña las alternativas que se tienen para actuar frente al caso que se tiene en frente como paciente, lo que incluye los pro y contras de las decisiones que se pueden tomar y aun en los casos donde la “mejor” opción es dar una muerte digna sin dolor ni sufrimiento se recomienda pero no se determina como una ejecución por parte del profesional.

Los médicos veterinarios somos seres humanos, sensibles a las emociones de nuestros pacientes y que debemos comprender y compartir las reacciones de cualquier decisión que se tome frente a la solución de una enfermedad o trauma de un animal, bien sea mascota o de granja o silvestre. De ninguna manera es fácil exponer esta alternativa para un profesional de la medicina veterinaria, mucho menos cuando tenemos la responsabilidad de velar por la salud física y emocional de quienes llegan en busca de ayuda profesional.

Es, además, muy importante determinar que la última decisión para autorizar la eutanasia de un ejemplar animal no la toma el Médico Veterinario, es una decisión de sus propietarios quienes finalmente lo hacen con base en los argumentos que el profesional les expone, por tal motivo cuando se practica la eutanasia la expresión común es “el veterinario le aplicó la inyección”, cuando realmente, para una sanación emocional de sus propietarios y la realización de un verdadero duelo, deberíamos decir “yo o nosotros autorizamos la eutanasia” con base en los argumentos expuestos por el o los profesionales veterinarios que lo trataron. De esta manera nos conectamos con la realidad de un procedimiento doloroso que bajo ninguna circunstancia es fácil de realizar, tanto para el Médico Veterinario como para los propietarios.

Una eutanasia en medicina veterinaria sin los argumentos suficientes es una carga bioenergética o karmica, si se quiere, muy importante que ningún profesional quiere llevar a cuestas, pues sería ir en contra de los principios éticos de la profesión y ciertamente, violar la Leyes del Universo.

LUIS FERNANDO CANIZALES M

MVZ

COLOMBIA, UN CAMINAR SIN LOS PADRES

COLOMBIA, UN CAMINAR SIN LOS PADRES
(Una mirada desde las Constelaciones Familiares)

“El que no conoce su historia tiende a repetirla”
“Quien no sabe de donde viene, tampoco sabrá para donde va”
“Quien no reconoce a su padre y a su madre, nunca podrá encontrar su verdadero camino”

Sabias expresiones que intentan mostrarnos una realidad que no hemos querido reconocer. Realmente es imposible, para cualquier ser humano, encontrar su verdadero caminar sin siquiera reconocer donde esta ubicado su punto de partida.  Un buen explorador, antes de iniciar su viaje, encuentra sus coordenadas actuales, referencia su norte y con esta información se encamina a su meta. Así debemos enfrentar nuestro camino.

El ser humano, como esencia espiritual, siempre sabe a donde debe ir. No ocurre lo mismo con la persona, visto como la expresión de nuestra personalidad o “ego-envoltura” del espíritu, que generalmente no encuentra el verdadero camino y se embolata con todas esas apariencias, puestas siempre para aparecer como no se es.

El ser humano actúa desde el corazón, las persona desde la mente.  El corazón tiene un solo sentir, la mente se distrae con la información que le es transmitida por cada uno de los cinco sentidos y siempre se ha confundido el pensamiento con el sentimiento, por eso se cree que se expresa siempre lo que sentimos, y no observamos que esas expresiones, generalmente, tienen un “adorno adicional” que representa el miedo que tiene la mente del despertar del corazón para restituir el orden con todo el amor que llevamos allí dentro y que nos conecta directamente con el Uno, Padre-Madre o Dios.

Debe entonces darse reconocimiento que el orden, la jerarquía, el vínculo y el equilibrio, como lo determinan las constelaciones, están directamente relacionados con el equilibrio que pueda lograrse entre el hacer, pensar y sentir; o también entre el cuerpo, mente y corazón, que es lo mismo que el Padre – poder y voluntad-, Hijo – amor y sabiduría- y Espíritu Santo –sentimiento universal-.

Si se atiende todo lo anterior como un principio básico de conexión espiritual universal que debe conservar el ser humano en su trasegar por la tierra, podría entenderse que cada hombre nacido en este planeta debe reconocer su origen como representación de esa trinidad en la dimensión humana, PADRE – MADRE – HIJO; siendo esto aplicable al ser como individuo, como familia o clan, como organización social, ciudad, región o país.

Todo lo que existe tiene un orígen trinitario y cada cual debe reconocerlo para establecer su orden y su equilibrio en relación con la Unidad Universal y su efluvio conector, el Amor.

Cuando un individuo no reconoce a su padre y a su madre no podrá conocerse como hijo, y como tal es imposible que pueda desempeñar cabalmente su papel de Padre o de Madre para sus propios hijos; y es, entonces, cuando se da inicio al desequilibrio en la relación de esa línea biológica natural con la línea genética familiar y de ambas, con la esencia universal del amor Dios-Padre-Madre.  De allí que las constelaciones familiares, otorgadas a la humanidad por Bert Hellinger, indican que el principio básico de éstas es el reconocimiento que cada hijo debe hacer de sus padres para que a su vez sus hijos le reconozcan como padre y así se restablezca el orden, las jerarquías, el vínculo y el equilibrio entre el recibir, tomar y dar.  Un hijo “sin padres” es un hijo perdido, divagando sin ruta, desde un origen desconocido hacia un final incierto donde cualquiera a su alrededor puede asumir el rol de padre, hermano, hijo y éste le reconocerá equivocadamente por que es indispensable en la vida de la tierra tener siempre un padre, una madre y una familia; es decir, o la reconocemos concientemente o el Universo nos las compensa, de cualquier manera, pues lo importante es mantener el equilibrio total así sea en detrimento de equilibrio individual o familiar, entre otras cosas por que sólo aquel que admite lo que es suyo puede responsabilizarse de su propiedad.

En este orden de ideas pensar en nuestro país, Colombia y los colombianos, es encontrar la proyección de ese hijo que no ha dado lugar y reconocimiento a sus padres.  Observemos por que:

Imagine un individuo en una de las plazas públicas de cualquier ciudad de Colombia, con una bandera colombiana y dispuesto a encenderla, como una señal de protesta.  ¿Como sería la reacción de las personas que pasan por allí en ese momento?, ¿Que actitud asumirían los colombianos al conocer la noticia?  Seguramente, de manera general, juzgarían que quien esta procediendo así es un loco que no sabe lo que hace, que no merece la atención, otros verían reflejado su deseo en esa persona que realiza esa acción pero no lo sabrían reconocer, para otros será un hecho personal y no tendrá que ver con ellos, y así sucesivamente aparecerán expresiones de indiferencia, por lo que en la practica el caso pasaría inadvertido – ¿será, acaso, que ya haya pasado más de una vez y no nos hayamos dado cuenta?- y sólo será una anécdota de pocos y ni siquiera alcanzaría ser un dato folclórico para el recuerdo.

Ahora llevemos esa imagen, de quien enciende una bandera, a una pequeña población de los Estados Unidos de América e imaginemos la reacción de sus coterráneos.  Muy seguramente la indignación será muy grande, cada norteamericano, ancestralmente norteamericano sin genes latinoamericanos, sentirá que le queman algo muy cercano de sí, la identificación con su bandera le hará tomar este hecho como con un gran insulto para si mismo y para sus congéneres, independiente del estado mental de quien ejecuta esta acción será reprobada y juzgada conforme a las Leyes y normas, que ellos mismo proyectaron en caso de que sucediera, y el caso tomaría una connotación nacional.

Retrayendo el tema político y encarando la siguiente situación bajo el aspecto de orden universal, consideremos lo que representa para nosotros nuestra Constitución Nacional.  Acaso, le damos la dimensión apropiada a lo que algunos pensadores nacionales han llamado “Carta Magna”, recordamos siempre escribirla con mayúscula inicial cuando nos referimos a ella; se nota que cada que queremos arreglar situaciones del país es más fácil realizar una reforma Constitucional que aceptar y adoptar nuestro comportamiento social, político o económico a la norma que nos ha regido.  Es más cómodo cambiar la Ley del hombre que cambiar las actitudes del mismo. De igual forma, es mas viable demostrar poder cambiando normas que demostrando actitudes.

Ahora, sigamos observando otro escenario, ¿cuándo fue la última reforma a la constitución de los Estados Unidos de América?, ¿con que periodicidad la reforman para adaptar comportamientos y actitudes sociales, políticas o económicas?, ¿como es la relación ciudadano americano leyes americanas?.  Realmente estos cambios han sido pocas en mucho tiempo, la constitución es un documento de respeto, que no se toca para nada, se sigue y se cumple al pié de la letra, y lo mejor, no se irrespeta ni de palabra ni de obra.

Por que un comportamiento en unos nacionales de un país y el por que la manera tan diferente de sentir las situaciones en otro territorio, independiente de su desarrollo económico, social o geográfico, eso no es lo importante, lo realmente válido es el reconocimiento de esa trinidad original del padre, la madre y el hijo.

Veamos esto; que identifica a un país con el aspecto materno?.  Si tenemos en cuenta que la madre se reconoce por el afecto y por la acogida, sería entonces la patria, el territorio quien acoge a sus nacionales y le brinda protección, abrigo y seguridad, nadie puede entrar al área geográfica de un país sin permiso so pena de ser considerado invasor y violar las normas internacionales; aun las embajadas ubicadas en territorios extraños son consideradas tierras propias de esa nación que representan.  Por lo tanto es la patria la madre de los nacidos en ese territorio y su emblema representativo es la Bandera, en tal caso ese tricolor expuesto en un asta es la figura materna de nuestra madre como nacionales colombianos.  Pero han notado que hacemos con nuestra bandera?; sólo la utilizamos para ondearla cuando hay un triunfo en el fútbol, llenarla de harina y agua, envolvernos en ella en medio de la borrachera; hay que multar a los ciudadanos por que no la izamos cuando se celebran fechas patrias, aunque realmente esta práctica no es verdadera, o cuantos han pagado algún dinero por esta infracción o sienten pena, en lugar de burlarse del vecino cuando este si coloca su bandera en la puerta o ventana de su casa.  Ahora pregúntese, donde guardamos la bandera cuando no la usamos, será en algún sitio especial de la casa?, no seguro que no.

En el inconciente colectivo, y por que nunca no lo han enseñado adecuadamente, no esta impreso el respeto por este símbolo patrio y no pasa de ser sino eso un símbolo del cual desconocemos su verdadero significado como ciudadanos de un país.  De tal manera, puede verse como no reconocemos nuestra madre como ciudadanos colombianos, como la irrespetamos y la excluimos de nuestra vida; conclusión, no sabemos quien es nuestra madre, el hijo tiene una de sus mitades perdidas por su falta de reconocimiento, para lo cual no cabe la discusión de que haya sido generosa, benévola, haya dado buen trato o no, simplemente es la madre que nos correspondió y a ella todo la honra y respeto como debe ser.

Pero si el tema de la madre es caótico, miremos entonces el aspecto del padre. El padre, la figura paterna se reconoce en todo lo que representa la autoridad, quien da los lineamientos en el comportamiento general de los hijos, en este caso los ciudadanos de un país, y específicamente son las indicaciones contenidas en la Constitución Nacional las que dan la pauta del Padre, por que es esta quien representa la paternidad de los ciudadanos colombianos.  Ya se puede comprender, basados en lo escrito anteriormente cual es el trato al padre, es un desconocimiento total, se vive en constante enfrentamiento con el, se quiere cambiar permanentemente, manipulamos sus ordenes y las acomodamos a nuestro antojo.  El hijo asume la posición del padre, no lo reconoce y no le da su lugar.  Aun en el trato que le damos a quienes están representándonos en las altas cámaras constitucionales, y mas profundamente cuando auscultamos los criterios con los cuales los elegimos, dicen mucho de esa falta de respeto por esa autoridad que representan.  Entonces nos encontramos con la otra mitad del hijo perdida, que es igual a un hijo sin padres reconocidos que no sabe para donde va ni que hacer, además, se cree grande y poderoso para ser su propio padre, dejando a su madre en el más distante olvido.

Que diferente es cuando tenemos la oportunidad de conocer otros ciudadanos de países que respetan su Bandera y su Constitución, igual tiene problemas pero no de la magnitud y caos como los que se viven en Colombia.  El desorden esta implicado por otras consideraciones más globalizadas, menos individuales, que seguramente responderían mas rápidamente al colectivo, pero en Colombia hace falta restituir ese orden, honrando, reconociendo y respetando al Padre y la Madre, representados en los símbolos ya descritos.

Como al inicio de este tema lo expresaba, el universo siempre busca la compensación para mantener el equilibrio con respecto a la Unidad o Total Universal, y allí es donde se puede comprender el camino que están siguiendo los colombianos al no reconocer sus propios padres, recordando que la existencia en la tierra de todo ser biológico, jurídico, organizacional o social debe poseer un padre y una madre y si no se reconoce concientemente a los verdaderos, de cualquier manera los busca en quien pueda sustituirlos de manera inconciente.

Los compatriotas en los últimos años han buscado como destino, en su afán de encontrar fuente de recursos económicos, dos países en los cuales se han constituido como de las mayores colonias de emigrantes. Estas naciones son los Estados Unidos de América y España; ahora surge la pregunta ¿existe alguna razón diferente a lo económico para que se escoja ese destino en quienes buscan su liberación financiera?, podrá explicarse de muchas formas pero no nos hemos detenido a analizar que podríamos, de esta manera, estar buscando a nuestros padres.  Ante nuestra falta de reconocimiento individual de la paternidad de nuestra autoridad Constitucional y de nuestra Maternidad Patriótica, muchos, como las guerrillas, los paramilitares, políticos corruptos, Multinacionales, etc., han intentado ocupar esos lugares, puesto que donde no se reconocen padres cualquiera puede asumir ese papel y quienes salen en esa búsqueda de progreso económico sólo van al encuentro del Padre representado por un país que tiene la autoridad económica, legislativa y social en la mayor parte del planeta, que no permite que se realice transacción o movimiento social, económico o político alguno si no tiene su bendición y que con sus 27 Enmiendas Constitucionales (Colombia tiene una Constitución de 380 Artículos y 60 más transitorios)  legisla una población de 300 millones de habitantes; en otras palabras va en búsqueda de la figura de autoridad que no reconoce en el país natal.

Por el lado de la figura materna la búsqueda se encamina a España, tierra que acoge a los Colombianos, no hay referencia en términos de individualización de emociones y logros, pues el acoger bien o mal no es el tema o la calificación que se desea analizar; se trata, pues, de ubicarnos en el abrigo y acogida que la naturaleza humana del colombiano que trata equivocadamente de hallar en la que se denomina como la Madre Patria, donde “coincidencialmente” aún prevalece una figura monárquica, una protección maternal, que le permita un desasosiego económico.

Es interesante encontrar la similitud que se da entre lo que ocurre en un individuo con relación a su familia y lo descrito anteriormente de una sociedad nacional con respecto a su país y sus leyes.

Entonces, tenemos un hijo que no reconoce sus verdaderos padres, además se enfrenta a ellos y en muchos casos usurpa su lugar; finalmente, resulta olvidándolos y emprendiendo una búsqueda ficticia de los nuevos padres.  Lo mas complicado del caso es que, mientras tanto, esa generación perdida  ha dado origen a una nueva generación que esta creciendo sin padres, por que estos están buscando su raíz donde no deben hacerlo y están ocupados buscando progreso económico en Estados Unidos o e España en detrimento del futuro incierto para su descendencia.

Cuando hay orden hacia atrás hay orden hacia delante, por Ley de correspondencia como es arriba es abajo, como es adentro es afuera, y todo se repite bajo esa premisa.  Por tanto, cuando hay desconocimiento del Padre y Madre, se da el mismo desconocimiento con los abuelos o se ubican en un papel equivocado. 

Acaso nos hemos preocupado por reconocer a nuestros ancestros españoles con amor, independientemente de que quienes vinieron a estas tierras a colonizar tuviesen un destino de asesinos, ladrones, bandidos, etc., que es como los calificamos sin detenernos a pensar que con todo eso no dejan de ser nuestros ancestros.  Desconocemos que si ellos no hubiesen llegado a estas tierras nosotros no seriamos nosotros, obligatoriamente seríamos otros seres y los actuales ciudadanos de este país no existiríamos, por lo que se cumple con lo estipulado por Bert Hellinger cuando afirma que lo único real, verdadero y obligatorio para un hijo es reconocer a sus padres por lo que representan para éste en su existencia sin hacer juicios de ningún tipo.

Caso igual o peor es cuando nos referimos, casi siempre en términos desobligantes, a quienes son nuestros ancestros maternos, pues los españoles llegaron abusando, violando y sometiendo a nuestras mujeres nativas (aún en estos casos persiste la presencia del amor en el hijo fruto de esa unión, según lo expuesto por Bert Hellinger) que fueron seres nacidos, criados y aprendidos de la tierra propia, son nuestra sangre autóctona, los que nos unen con nuestra madre tierra.  Pero, que tristeza cuando escuchamos a nuestros compatriotas utilizar términos irrespetuosos, desleales y discriminatorios para nuestros indígenas, cuando no nos inmutamos para nada cuando estos son agredidos o invadidos por personas que buscan ampliar su propia frontera económica y de poder a costa de las tradiciones culturales que nos recuerdan, insistentemente, nuestro origen ancestral.

Por ultimo, podremos encontrar un camino armónico alguna vez sin antes hacer el ejercicio de reconocernos hijos de nuestros padres?, antes de dar el lugar correspondiente a nuestros ancestros?, sin honrar y respetar nuestros arquetipos?.  Creo que no, es imposible lograrlo de esa manera.  Puede alguien proponer una solución a esas alteraciones de orden, jerarquía y equilibrios que cargamos cada uno de nosotros los colombianos; definitivamente creo que si, actuemos en consecuencia a la tradición de nuestra fuerza materna, impregnémonos de la fuerza paterna de nuestros ancestros, demos lugar en el corazón a quienes hicieron posible que seamos los colombianos de ahora, sin juicios ni calificativos, pues si ellos se equivocaron igual estamos haciendo nosotros en la actualidad, la diferencia estriba en que tenemos la posibilidad de brindar un futuro mejor a nuestros hijos y un descanso verdadero a nuestros ancestros, para lograr algún día sentirnos amorosamente, no convenientemente, orgullosos de haber nacido en Colombia.



LUIS FERNANDO CANIZALES M.






A PROPOSITO DE TOROS Y PROTESTAS!!


El nuevo despertar en la conciencia humana ha permitido que actividades que antes estaban dentro de un contexto normal para la sociedad como cultura o costumbre, ahora sean objeto de rechazo y descontento.  Tal es el caso de las actividades taurinas que para la época de fin de año en nuestro país cobran vigencia y son parte de la cultura popular de ciudades y pueblos.
Por tal razón, también se ha hecho rutinario que cuando se realiza una presentación taurina, en cualquier plaza de toros de Colombia, se congregue un grupo de personas que rechazan estas presentaciones por considerarlas violatorias a los derechos de los animales.
Visto así, claramente, se nota un encuentro de conceptos, opiniones y culturas que, curiosamente en ambos casos, están protegidos por la legislación y normas actuales.  Quedando claro que quien organiza, fomenta y practica las actividades taurinas es cobijado por la Ley y quien rechaza esta actividad está obrando conforme a los derechos de ciudadano para protestar por lo que considera un acto de maltrato para los animales.   Entonces, es allí donde quien trata de impedir que la tauromaquia se desarrolle normalmente, para que su protesta sea escuchada, se convierte en violador de la Ley y su intención pierde vigencia social y legal para convertirse en, muchos casos, una acción de rechazo por muchos aficionados de los toros y violatoria derechos consagrados en la Constitución.
¿Cómo entonces actuar de una manera efectiva sin violar los derechos de otras personas constituidas legalmente para sus actividades?
Si hacemos una visión de la industria taurina, podemos analizar que esta es una actividad de altos costos, que es temporal y en la cual participan muchas empresas en apoyo de la misma.  Precisamente esta industria del toro prevalece, a pesar de los altos costos, porque existen empresas y marcas que aprovechan esa “vitrina comercial” para promocionar sus productos y servicios, para lo cual pagan derechos de transmisión y costosas pautas publicitarias en todos los medios que promocionan y difunden los toros en nuestro país.
Es así como los empresarios pueden contratar artistas toreros de alto reconocimiento y adquirir ejemplares toros en las más reconocidas ganaderías, gracias a lo que pagan en derechos de transmisión las grandes cadenas radiales y televisivas del país, como también los medios escritos nacionales, entre otros.  Así mismo, estos medios de divulgación recuperan su inversión vendiendo pautas a empresas comerciales y de servicios, quienes pagan por esas publicidades en estos medios; además, invierten fuertemente en dinero para aparecer como los patrocinadores oficiales de la temporada, lo que les permite ubicar vallas, logos y menciones de sus productos dentro y fuera del escenario taurino.  En este ejercicio aparecen marcas de licores, de café, bebidas gaseosas, servicios bancarios, de comunicaciones, hipermercados, alimentos entre otras muchas, y todas ellas pagan grandes sumas de dinero para aparecer allí en la “fiesta del toro”.
De otro lado, quienes están en contra de las ferias taurinas en Colombia han manifestado que el porcentaje de personas que están en contra de esta situación es del 95% de la población y es precisamente en este punto donde está la fortaleza para hacer una propuesta de rechazo diferente, más efectiva y de mayor compromiso.
Podríamos imaginarnos qué pasaría si un alto porcentaje de ese 95% que rechaza las fiestas de toros, tomara conciencia verdadera de protestar por el maltrato animal y dejara de ser un observador pasivo de aquellos otros, que convencidos raizales de lo que buscan, hacen protesta violando hasta la ley?, y se convirtiesen en protestantes activos de las acciones contra los toros en las plazas?.  Tendríamos que dejar la comodidad en muchos casos y necesariamente deberíamos estar más conscientes de lo que hacemos y compramos.
Qué tal si quienes lideran las protestas en lugar de invadir la arena de la plaza con un cartel de protesta se dedican a promocionar una lista de aquellas empresas, marcas y productos que patrocinan este espectáculo en nuestro país, que gracias a su contribución económica y al uso de ese canal de comercialización promueven, sostienen y garantizan que la fiesta de toros cada vez sea mayor. Paralelamente a esta divulgación, el 95% de colombianos que dicen rechazar las corridas de toros, debe reconocer que marca, que producto, que servicio aparece en el listado y es de su uso cotidiano y a partir de ese momento, en razón a la protesta que quiere hacer, no vuelve a utilizar o a consumir esas marcas, productos o servicios. Estaría seguro que canales como RCN o Caracol televisión no soportarían que por culpa de patrocinar las actividades taurinas en Colombia sus rating de sintonía bajaran a un nivel económicamente importante, porque quienes está en desacuerdo con el maltrato animal no deberían apoyar ver el concurso o la telenovela de ese canal que contribuye con ese hecho; pero lo mismo podría pasar con la marca de café, de agua, gaseosa, chocolate, producto de belleza, etc.
Que sucedería si fuéramos verdaderamente conscientes y capaces de enfrentar situaciones que nos afectan realmente y con las cuales estamos en desacuerdo de esta manera que se plantea.  Con seguridad que nuestro sentir colectivo entraría en otra frecuencia de acción, donde la solidaridad y el beneficio social estarían muy en alto y con seguridad hasta la corrupción y la violencia saldrían corriendo de nuestra sociedad, dejando el vacio para que allí estuviese el bienestar común por encima del particular.
La fuerza no es siempre la manera efectiva de mostrar nuestra inconformidad; pero si lo es el tomar conciencia y hacer los cambios de nuestros propios actos que contribuyen, irónicamente, a favorecer a quienes promueven aquello que nos da ese  malestar.  Y ahora pregúntese, usted mismo que ha protestado y ha sentido que tuvo éxito, si para precisamente celebrar que su acción cumplió el objetivo propuesto no lo haya hecho brindando con un café o un licor de esos que patrocinan fuertemente la fiesta del toro; obsérvese y contribuya a un amanera diferente de protestar, por el bien de todos.

LUIS FERNANDO CANIZALES M.

EL MALTRATO ANIMAL



Quien maltrata un animal es un potencial maltratador de niños y mujeres. 

Una definición de maltrato que podría ajustarse o extrapolarse a las mascotas es esta que se da para el maltrato infantil, tomada de un documento llamado, DEFINICION DE MALTRATO Y SUS DIFERENTES MANIFESTACIONES, publicado por El Instituto Aragonés de Servicios Sociales, IASS, en su página de internet: "Cualquier acción no accidental por parte de los padres/tutores que provoque daño físico o enfermedad en el niño o le coloque en grave riesgo de padecerlo".  Sólo debemos cambiar padres/tutores por propietarios o manejadores y niño por mascota y tenemos una definición adecuada para el caso que nos corresponde.

A propósito de maltrato animal, todo  lo que nos muestran las fotografías e imágenes como resultado de acciones brutales contra los indefensos animales nos hacen reaccionar de diferentes maneras y experimentar sensaciones de rabia, dolor, tristeza e infinita decepción por la ausencia de sentimientos de algunas personas que habitan este planeta.

Pero, podría alguien imaginar que ese tipo de maltrato que se muestra tan evidente a la sociedad es  tan cruel y fatal como otros que se dan de una manera más soterrada y, peor aún, de una forma no consciente y sin evidencia aparente?.  Veamos por qué…

Alguna vez han conocido lo que siente un humano cuando fisiológicamente su vejiga está llena y no encuentra un lugar adecuado para eliminar la orina y debe esperar largo tiempo para hacerlo?; generalmente esto no es recurrente para el humano, puede ocurrir de manera eventual y cuando se hace muy cotidiano el suceso, generalmente en las mujeres, pueden presentarse síntomas de dolor e infección urinaria, lo que conocemos como cistitis.  Pero ahora trasladémonos a otra situación, que se da en muchos hogares del mundo.  Una mascota canina llega a la casa para que sea la compañía o el entretenimiento de niños o jóvenes que están todavía en el proceso de educación para la vida; estos animalitos reciben una “educación” de hacer sus necesidades fisiológicas sólo cuando sus propietarios o manejadores los sacan a la zona verde, al parque o a la caminata, y es allí donde no nos damos cuenta, porque no es evidenciable fácilmente, que muchos de esas mascotas deben esperar a salir hasta que  el niño o joven tenga tiempo para sacarlo, deben esperar que terminen de hacer tareas, que terminen su conversación por el chat, que termine el programa de televisión o cualquiera otra de las importantes actividades que a esas edades ocupan la mayoría del tiempo de los muchachos; con el agravante que los padres muy, amorosamente, no hacen el oficio que le corresponde a los muchachos porque ellos, los niños, deben aprender a asumir las responsabilidades que han elegido o les han sido encomendadas.  Es entonces cuando comienza un sufrimiento callado para ese noble animal, pues no puede orinar o defecar dentro de la casa porque ya tiene un condicionamiento  a no hacerlo y comprende que si lo hace recibirá una reprimenda o reproche por ello por parte de su pequeño dueño o los padres de éste, por lo tanto debe espera a que sea llevado al lugar correcto, mientras tanto su organismo sufre traumatismo y dolor que no se puede mostrar en fotografías o videos, solamente se harán evidente cuando por diagnostico veterinario se determine que hay una patología urinaria y que la mascota está enferma.  Pero claramente este proceso será tratado con medicamentos para eliminar la patología que lo aqueja pero casi nunca es eliminada la causa real que originó la situación, que se lograría con un manejo adecuado a la necesidades fisiológicas de la mascota por encima de los tiempos y necesidades de su dueño.  Pregúntese ahora ¿habrá maltrato en este caso? ¿Es posible que suceda esto cotidianamente?.

Pero este no es el único caso, también sucede cuando dejamos a la mascota todo un día encerrada hasta que los propietarios regresen luego del trabajo para darle un paseo de un tiempo que no es mas de una hora como máximo, pueden imaginar cómo puede sentirse un animal que tiene información genética de  hacer ejercicio y mantener activo por muchas horas al día y tan sólo recibe un poco tiempo para hacerlo.  Diríamos que se acostumbra y que no es problema para ella como mascota; pero claro que puede hacer el animal para conservar su vida y sus mínimas condiciones de salud?, pues potencializar al máximo su instinto de supervivencia y adaptarse a esas condiciones, porque aunque ellos no piensan su organismo si responde a las leyes naturales y se acomoda a las situaciones que puedan hacerlo, hasta tanto logren un equilibrio fisiológico, y cuando no se logra sostener se expresa con patologías provocadas por estrés, como ocurre en algunos problemas de piel o gastrointestinales donde no hay causa aparente de la enfermedad.

También hay maltrato cuando humanizamos tanto a nuestras mascotas que hacemos que ellas tengan un comportamiento y un manejo como si fuese un ser humano.  O acaso no hemos visto en un día de ciclo vía o deporte matinal a algunos ejemplares con elementos deportivos propios de los humanos tales como camisetas, buzos, gorros u otros elementos que provocan en ellos aumento de temperatura y deshidratación; claro el problema se soluciona suministrando líquidos a la mascota, pero dada la sensación de sed que se manifiesta en estos animalitos, toman agua en cantidades exageradas para ellos, porque además hacemos una proyección de nuestras emociones en ellos, es decir, el calma la sed cuando nosotros creemos que la nuestra esta calmada y allí viene otro problema, es que la mascota como ya se “refresco” ahora puede volver a jugar como lo estaba haciendo y no sospechamos del peligro que representa para un perro correr, saltar o hacer ejercicio con el estomago lleno pues una torsión gástrica estaría latente a presentarse, aunque podría quedar únicamente en una gastritis.

Otro ejemplo claro de maltrato esta manifiesto cuando una mascota llega a casa, recibe todas las atenciones y, además, se le deja hacer todo lo que se le antoje, desde estar cargado todo el tiempo hasta dormir con su dueño en la cama de este.  Pero al pasar los días ese animalito que sintió que era dueño de todo eso que le dieron ahora recibe regaños y pequeños castigos porque debe corregir lo que hasta ahora para el no era mal hecho. Como no pueden cargarlo porque está más pesado, por eso se encarama a las personas apenas las ve llegar buscando que lo carguen y por lo tanto ensucia el vestido de sus dueños que van a la oficina, araña la piel de los brazos y piernas de las personas que viven con el; ahora tiene un problema de comportamiento cuando si desde el comienzo no le hubiésemos condicionado hacer eso no debería estar siendo corregido ahora.

Así podríamos seguir enumerando algunas condiciones que maltratan a los animales y que no se notan porque aparentemente no son tan violentas; pero maltrato es maltrato, no hay mal trato pequeño o grande solamente es lo que es.  Por eso antes de juzgar a un gran maltratador de animales observe su proceder con los suyos,  no vaya ser que usted está siendo un pequeño maltratador, de esos que no se ve pero que genera gran dolor y malestar a la salud y calidad de vida de las mascotas; si descubre que es así busque ayuda ambos, amo y mascota, la necesitan.



LUIS FERNANDO CANIZALES M.
Médico Veterinario Zootecnista